Ya se acerca la primavera…

 

… ¡¡¡puedo olerla, puedo olerla!!!


¡Jajajajajajajajajajaja!

Nuestros humanos nos tienen prohibidísimo usar este sillón


Secreto bien guardado

–No sabía que los gatos de Cheshire estuvieran siempre sonrientes; de hecho, no sabía que los gatos pudieran sonreír.

–Todos los gatos pueden sonreír –dijo la Duquesa–, y la mayoría de ellos sonríen.

–Yo no sé de ninguno que lo haga –dijo Alicia con mucha cortesía, muy satisfecha de haber entablado una conversación.

–Hay muchas cosas que desconoces –dijo la Duquesa–, eso es un hecho.

Lewis Carroll, El gato de Cheshire


Ley felina I

Los gatos dormiremos con humanos siempre que nos sea posible, y en una posición que sea lo más incómoda posible para ellos.